El fauvismo es un
movimiento artístico que nace en el contexto de las vanguardias, en Francia a
principios del siglo XX con una corta duración, de 1904 a 1909. Es un
movimiento transgresor, rupturista, que finalmente quiere romper con todas las
reglas establecidas de una manera más decisiva que lo que hicieron los
anteriores. Está formado por un grupo de artistas jóvenes, fundamentalmente
inconformistas que van a buscar todos los recodos para establecer un nuevo
canon dentro del mundo artístico. Este movimiento se caracteriza por la
intensificación del color, se utiliza buscando la exageración, la luminosidad,
la extravagancia, lo llamativo; jugando con las combinaciones cromáticas.
Estos artistas tratan de exponer
sus obras en el Salón de París, sin embargo, al ver esta nueva técnica los
reúnen a todos en un mismo salón, alrededor de la escultura de Albert Margue. Cuando
el crítico Louis Vauxcelles ve estas obras las llama despectivamente “fauvers”,
ya que son como unas fieras alrededor de la escultura. De aquí surgirá el
nombre de “fauvismo”. Estos artistas cogen una variedad de influencias para
crear su estilo, de Van Gogh les interesa su ejecución libre, personal,
impulsiva y emocional; de Gauguin cogen el exotismo, el color, lo primitivo y
lo salvaje; del neoimpresionismo cogerán la técnica del puntillismo.
El color era el centro de su
creación, era su forma máxima de expresión. La técnica fauvista emplea toques
rápidos y vigorosos, trazos toscos y discontinuos. Se ven gruesos empastes que
darán un aspecto rugoso y dejará ver mucha pintura sobre la obra. Gracias a
estas pinceladas se distorsionan las figuras, el dibujo para estos artistas
será un aspecto secundario, se serán figuras arcaicas y primitivas. Se olvidan algunos
fundamentos del arte como el claro-oscuro o la perspectiva. Se vuelven a los
temas de paisajes, desnudos, retratos, interiores… Se muestran situaciones de
disfrute, felicidad y temas placenteros en los cuadros.
El artista más importante de este movimiento fue Henri Matisse (1869 – 1954), quien dedicó toda su trayectoria artística a este movimiento. Se pueden comprender los fundamentos de este movimiento estudiando a este artista. Matisse busca liberar al color de la referencia a los objetos, logrando así su máxima expresividad. El paisaje y el retrato son los géneros más abordados en su obra. Se centró en la búsqueda de equilibrio entre el color y la forma.


0 comentarios:
Publicar un comentario